Preparación para la escuela: evalúe la audición de su niño

Un niño puede desarrollar pérdida auditiva en cualquier momento por muchas razones. A veces la pérdida auditiva no se detecta o puede malinterpretarse. Si su niño exhibe varios de los comportamientos detallados a continuación, es posible que sufra de pérdida auditiva. Una evaluación auditiva puede detectar si él necesita ayuda para oír o para aprender a escuchar.

Los comportamientos de preescolar que pueden indicar una
pérdida auditiva incluyen:

1. No siempre responde a los sonidos.
2. No mira ni se acerca cuando se lo llama.
3. Informa un historial de infecciones de oído.
4. Se queja de dolor de oídos o ruidos en la cabeza.
5. Sube el volumen de la televisión o aparato de video.
6. Se da vuelta para que un oído esté más cerca de la fuente de sonido.
7. No habla claro o tiene retraso en el habla para su edad.
8. Habla con una voz muy suave o muy alta.
9. Dice “eh” o “qué” frecuentemente.
10. Confunde palabras que suenan similares.
11. Observa a otros para imitar sus acciones.
12. Observa atentamente el rostro de las personas cuando hablan.
13. Reacciona inconstantemente en situaciones ruidosas.
14. Con frecuencia, entiende mal lo que dice la gente.
15. Le lleva mucho tiempo responder a lo que se dice.
16. Tiene problemas para escuchar y hablar de una historia.
17. Tiene dificultades para seguir una secuencia de instrucciones.
18. Explica que se olvidó o no recuerda lo que oyó.
19. Parece temeroso, tímido o prefiere jugar solo.
20. Parece estar sin motivación, poco atento o se distrae fácilmente.
21. Se describe como agresivo, destructivo o hiperactivo.
22. Parece estar muy frustrado, poco dispuesto a cooperar o tiene dificultad para aprender.
23. Utiliza un vocabulario limitado, oraciones simples y respuestas breves.
24. Demuestra habilidades de preparación para la escuela por debajo del nivel de su edad.

Hasta una pérdida auditiva leve puede afectar las habilidades escolares de un niño. La audición puede evaluarse a cualquier edad y reevaluarse cuando exista una preocupación. Soliciten que se evalúe a su niño si su audición, lenguaje, habla o comportamiento parecen estar retrasados. ¡Pregunten hoy mismo!

Con un fuerte apoyo en la escuela y el hogar, un niño con pérdida auditiva puede convertirse en un estudiante muy exitoso.

El líder del equipo educativo de su hijo es usted!

El día que su hijo fue diagnosticado con pérdida auditiva, usted se convirtió en una parte integral del grupo creado para lograr que su niño logre el máximo potencial. El equipo consiste de:

• El pediatra

• El especialista de oído, nariz y garganta

• El audiólogo

• La maestra y

• Los especialistas que consulta regularmente

Es importante que usted le proporcione a cada uno de éstos profesionales toda la información necesaria para que pueda obtener un diagnóstico correcto y completo, como así también la mejor propuesta para enseñar a su bebé o niño en edad preescolar.

¿Qué papel cumple usted en éste equipo?

Entregue los reportes

Usted es el experto acerca de su hijo, por lo tanto es el líder del equipo de profesionales. De usted depende que cada profesional tenga las más recientes evaluaciones, y es su derecho tener copias de todos los exámenes y reportes. De ésta manera, tendrá la oportunidad de hablar sobre ellas y debatir cómo los resultados se pueden relacionar con otras terapias. La información de su hijo es su responsabilidad.

Escuche

Como líder del equipo de su hijo, usted tiene mucho que comentar con los profesionales, tiene muchas preguntas que necesitan respuestas. Usted necesita hablar pero también es importante escuchar. A veces es muy útil traer un amigo o familiar para que tome notas o clarifique la información para poder recordar cuando regrese a casa.

Hable

Antes de irse de una cita con el terapista o la maestra, hable sobre lo que hará al llegar a casa. Si no entiende porqué tiene que hacer ciertas actividades, pregunte. Cuando vuelva a la próxima cita, comente los resultados con el profesional. No tenga miedo de mencionar que cierta actividad no resultó para usted o su hijo. Siempre hay diferentes maneras de llegar a una meta y seguramente usted tendrá excelentes ideas para compartir.

Realice cambios

Cuando trabaja con profesionales, usted necesita información que pueda entender bien. Necesita respuestas a sus preguntas. Necesita dedicación de parte del profesional. Pero lo más importante es que usted y su hijo se sientan cómodos y confiados con el equipo de profesionales. A veces las relaciones entre usted y el profesional o entre su hijo y el profesional no funcionan. Si ésto ocurre es hora de cambiar.

Cree un cuaderno

En nuestro Curso por Correspondencia hablamos de la creación de un cuaderno para llevar notas sobre el desarrollo de su hijo. El cuaderno debe tener una sección para:

• Audiología

• Terapia

• Reportes

• Lenguaje Receptivo

• Lenguaje Expresivo

• Producción del Lenguaje

• Desarrollos Importantes

Si usted no ha comenzado uno, ahora es el momento de hacerlo. Este cuaderno le proveerá de respuestas para los profesionales como así también de reportes y resultados que podrán copiar. Quizás lo más importante que el cuaderno le puede dar es satisfacción al ver cómo su hijo va creciendo y desarrollándose. Si usted es un padre de un niño con pérdida auditiva, y es la primera vez que visita nuestro sitio, por favor haga clic aquí para saber más sobre nuestro Curso por Correspondencia gratuito. ¡Inscríbase hoy!

Preparándose para la escuela preescolar

Este folleto contiene información sobre la preparación para la escuela preescolar. Después de leerlo, los padres pueden detallar:

  • Consideraciones para tomar decisiones sobre los programas escolares
  • Información para preparar al personal que atenderá a su hijo con pérdida auditiva
  • Ideas para ayudar a que su hijo se prepare para nuevas actividades
  • Sugerencias para la utilización de simples estrategias para la comunicación en la clase

 ¡Su hijo tiene la edad suficiente para la escuela preescolar! El primer paso es tomar una decisión sobre cómo, cuándo y dónde asistirá su niño. Empiecen considerando sus habilidades de comunicación. Tengan en cuenta los conceptos y el vocabulario que conoce su pequeño y las habilidades que desean que logre en el futuro. Reflexionen sobre lo que ustedes creen que es necesario en un programa y lo que los profesionales que trabajan con su hijo recomendaron como algo importante para que se concentren ahora.

 No esperen hasta el cumpleaños de su niño o el comienzo de un nuevo año escolar para iniciar las preparaciones. La planificación puede empezar seis meses antes de cualquier cambio de servicio que deseen. Si ustedes tienen un plan individualizado de servicios para familias (IFSP, por sus siglas en inglés), pueden tener objetivos de transición para preparar a su pequeño para la escuela preescolar. Si su hijo tiene o tendrá un plan de educación individual (IEP, por sus siglas en inglés), es posible que profesionales del sistema escolar se reúnan con su familia para conversar sobre el proceso necesario para escribir un plan y sobre los objetivos. Los planes escritos pueden ayudar a las familias que deseen obtener servicios específicos y facilitar la documentación de lo que los niños preescolares lograrán en este nuevo entorno. El propósito de la planificación es que el personal y los padres intercambien ideas sobre las instrucciones y se pongan de acuerdo en estrategias que fomenten el éxito.

Al considerar los servicios preescolares disponibles, pueden preguntar como una manera de reunir información. Existen múltiples ejemplos de preguntas que incluimos aquí para orientarlos, aunque no todas estas preguntas las haría una familia en particular. Elijan sólo las preguntas que crean que son más importantes para ustedes. Además, alienten a los maestros a que les hagan preguntas. Si reúnen información e intercambian ideas, le darán a su niño de preescolar la oportunidad de alcanzar su mayor potencial.

Preguntas que pueden hacer mientras consideran su decisión

La preparación de su hijo para la escuela preescolar puede ser un proceso en el que ustedes piensen en su niño, los programas disponibles, las sugerencias de los profesionales y sus derechos a los servicios. Cuando consideren a su pequeño y lo que desean para él en el futuro, pueden hacerse las siguientes preguntas:

1. ¿Utiliza nuestro hijo un lenguaje espontáneo con regularidad? ¿Se está comunicando como los demás niños de la misma edad?

2. ¿Puede nuestro hijo jugar solo y participar en grupos de diversos tamaños? ¿Está listo para participar en una clase diseñada para niños de la misma edad?

3. ¿Necesita nuestro hijo un programa que se concentre en las necesidades de educación especial? ¿Qué tipo de programa han sugerido los profesionales que lo conocen?

4. ¿Qué clase se está ofreciendo? ¿Es un programa de integración escolar, una clase diurna de educación especial para niños con diversas necesidades, una escuela preescolar con apoyo terapéutico, un programa específicamente diseñado sólo para niños con pérdida auditiva o un grupo comunitario para todos los niños?

5. ¿Qué derechos tenemos para solicitar y elegir servicios? ¿Quién en la comunidad puede ayudarnos a informarnos sobre lo que podemos solicitar y cómo podemos hacerlo?

6. ¿Cómo podemos encontrar a otros padres cerca nuestro que hayan tomado decisiones sobre programas para sus hijos preescolares? ¿Dónde existen adultos con pérdida auditiva y organizaciones de apoyo que puedan ayudarnos durante este proceso?

7. ¿Qué deseamos que nuestro hijo haga ahora? ¿Qué servicios han ayudado a que él progrese?

8. ¿Qué hace feliz a nuestro pequeño de preescolar? ¿Qué tipo de actividades alientan a nuestro hijo a utilizar mucho el lenguaje?

 Preguntas que deben hacer sobre la escuela preescolar:

Es importante que consideren el tipo de escuela preescolar disponible para su pequeño. Para determinar si una clase será una buena experiencia para su hijito, arreglen una cita para visitar la escuela. Observen la clase “en acción” y las actividades. Presten atención a cómo los maestros orientan y enseñan a los niños. Hablen con el personal y hagan preguntas sobre lo que enseñan y los métodos que utilizan.

Entre los temas que pueden hablar con el personal se incluyen:

  • ¿Cuál es el programa de la clase? ¿Existen actividades divertidas que provean educación del lenguaje tanto formal como informalmente? ¿La planificación de actividades de rutina tiene en cuenta la limitada capacidad de atención, los diferentes niveles de interés y los momentos para jugar tranquilamente?
  • ¿Existen niños que puedan ser modelos y compañeros en lo que respecta al lenguaje?
  • ¿Existen niños que utilicen un lenguaje apropiado para su edad a fin de que su hijo tenga muchas oportunidades de comunicarse con sus compañeros de clase? ¿Existen actividades en que los niños aprendan unos de los otros?
  • ¿Habrán servicios especiales de apoyo para su hijo? ¿Se provee terapia del habla o apoyo para la utilización del lenguaje?
  • ¿Existe algún especialista disponible para ayudar a su hijo y al maestro? (por ejemplo, terapeutas ocupacionales, maestros de niños con pérdida auditiva o psicólogos escolares).
  • ¿Qué programa o currículum utilizan los maestros? ¿Ponen énfasis en la adquisición de habilidades específicas o se concentran en la exploración de diversos temas? ¿Tiene el personal una serie de pautas escritas sobre qué enseñar o puede describir qué métodos educacionales se utilizan?
  • ¿Cómo se evalúa a los niños? ¿Documentan los maestros las habilidades de los niños utilizando listas de verificación o métodos informales? ¿Las evaluaciones formales cubren las múltiples habilidades de desarrollo tales como las motoras, de socialización o reflexión? ¿Cómo mide la escuela el aumento del lenguaje?
  • ¿Existe un énfasis en la capacidad de leer y escribir, y en la enseñanza del lenguaje? ¿Se valoran las ilustraciones, palabras, libros, canciones y conversaciones en este programa? ¿Se incluyen actividades todos los días para que los niños exploren el lenguaje y para ayudarlos a prepararse para leer?
  • ¿Ha trabajado el personal con niños con pérdida auditiva? ¿Qué experiencia tiene el personal enseñando a estudiantes con diferentes necesidades? ¿Qué información desean recibir los maestros?
  • ¿Se acepta la participación de la familia? ¿Pueden observar los padres las actividades de la clase con regularidad? ¿Qué roles pueden tener los padres para ayudar al maestro? 

Información para compartir con el maestro

Una vez que hayan decidido sobre el programa preescolar, pueden compartir la información sobre su hijito. Los padres pueden arreglar una reunión con el maestro antes de inscribir al niño. Es posible que sea la primera vez que un maestro tenga a un pequeño estudiante con pérdida auditiva en su clase. Los padres pueden proveer descripciones sobre el aprendizaje y comunicación de su hijo. Si su pequeño tiene un audífono o implante coclear, se les puede explicar la importancia de que él utilice el dispositivo todo el tiempo. No es conveniente abrumar al maestro con demasiados informes, pero provean detalles claros y concisos para que la transición de su hijo y la adaptación del personal sea un proceso fácil, sin complicaciones.

Algunas familias crean una carpeta de materiales para que el personal lo tenga como un recurso.

 La información útil de la cual pueden hablar incluye:

1. Sugerencias breves para la escuela que se obtengan del terapeuta del habla-lenguaje, el audiólogo, el especialista en oído, nariz y garganta u otro profesional que sirva a su hijo y a su familia.

2. Si su hijo tiene un implante coclear, informes breves del equipo de implantes sobre el dispositivo y las necesidades individuales del niño.

3. Pequeñas listas de asuntos diarios para recordar. Por ejemplo, la utilización de linternas para charlas en cuartos oscuros a la hora de la siesta o que el niño no debe nadar antes de que le saquen la amplificación.

4. Explicaciones escritas sobre el equipo y palabras tranquilizadoras para disipar las preocupaciones. Por ejemplo, qué hacer si algún dispositivo auditivo se sale.

5. Materiales informativos sobre estrategias para la inclusión social, métodos para la expansión del lenguaje, técnicas educacionales para niños con pérdida auditiva u otros temas útiles.

6. Demostraciones de cómo manejar los dispositivos auditivos. Los ejemplos pueden incluir cómo cambiar una batería, cómo inspeccionar los audífonos o el implante y cómo ponérselos a su pequeño. Es posible que sea útil incluir una inspección diaria de audición del dispositivo de amplificación en la rutina diaria de la clase de su niño y detallarla en el plan de educación individualizada.

7. Respuestas a preguntas que los maestros hacen a los padres o recomendaciones que el personal necesita de otros profesionales.

8. Descripciones de los intereses del niño, las habilidades que practican en el hogar y el progreso que ya ha hecho su pequeño.

Comunicándose con el maestro:

Pueden preguntar cuál es el mejor momento y manera para comunicarse con el maestro. Los padres pueden comunicarse regularmente con el maestro del niño en horarios convenientes para ellos y el maestro. Esas comunicaciones pueden incluir llamadas telefónicas programadas, correos electrónicos diarios, observaciones semanales o reuniones breves. Puede haber un “cuaderno de comunicaciones” que el niño lleve y traiga de la escuela todos los días. Cualquier nueva información de citas médicas o sesiones terapéuticas pueden compartirse para mantener actualizado al personal de la escuela. Las familias pueden proveer información a los maestros sobre lo que prueban en el hogar, y los maestros pueden compartir información sobre las actividades de la clase y cómo los padres pueden continuarlas

en el hogar. Las familias pueden pedirle al maestro que comparta por adelantado el vocabulario, los conceptos, las canciones o los poemas que se presentarán en la clase. Practicar en el hogar puede ayudar a que el niño entienda nuevas palabras e historias cuando se introduzcan en la clase. Los padres pueden realizar actividades en el hogar para apoyar el trabajo tenaz del personal y ayudar a que el niño utilice las habilidades escolares también en el hogar. Los niños con pérdida auditiva pueden beneficiarse de la exploración de ideas y palabras antes y después de que se presenten en la escuela. Los padres pueden pedir al maestro sugerencias sobre cómo ayudar a que su niño se prepare para la escuela preescolar.

Ustedes pueden ofrecer dar una pequeña explicación a la clase sobre la pérdida auditiva. Una actividad introductoria puede ayudar a que los estudiantes sean conscientes de los audífonos o el implante coclear de su hijito. Los compañeros de clase pueden informarse sobre maneras de llamar la atención de su niño y comunicar claramente. 

Algunas preguntas que pueden hacerse antes de que empiece la escuela son:

  • ¿Cuáles serán las actividades habituales de la clase?
  • ¿Cuáles son algunas de las canciones que se cantarán y que pueden practicar juntos en el hogar?
  • ¿Existen libros que puedan leerse en el hogar antes de que empiece la escuela?
  • ¿Pueden sacar algunas fotos para hacer un libro sobre experiencias?
  • ¿Cómo pueden las sesiones de terapia del habla apoyar las actividades de la clase?
  • ¿Se continuarán los objetivos de intervención temprana en la clase?
  • ¿Puede tener la clase una actividad educativa sobre audición?
  • ¿Cómo puede ayudar su familia a que la escuela sea un éxito?

 Entornos de la clase

Lo más importante es lo que los niños estén aprendiendo, pero dónde están aprendiendo también puede influir en qué bien lo hagan.

Es posible que el ruido de fondo les dificulte seguir una conversación y concentrarse a algunos niños con pérdida auditiva. Las clases menos ruidosas son lugares que facilitan más la comunicación, cooperación y aprendizaje de los niños. Los padres pueden compartir lo que hacen para asegurarse de que su pequeño participe fácilmente en actividades de grupo. La utilización de un “sistema de FM” personal o de la clase asegura que la voz del maestro siempre suene muy cerca del niño. Además, si se ayuda al personal de la escuela a ser más consciente del impacto del ruido, probablemente tomará medidas para crear clases menos ruidosas. Las simples estrategias para reducir el ruido y aumentar el acceso a la comunicación pueden incluir:

  • Colocar alfombrillas en centros de actividades o tiras de alfombra en el trayecto hacia el escritorio del maestro.
  • Hacer un pequeño corte en pelotas de tenis y colocarlas en la parte inferior de las patas de las sillas, o colocar un forro de tela en los cajones de los escritorios de metal que se abren por arriba.
  • Agregar tableros de anuncios de corcho, tapices de tela o paneles acolchados como biombos para ayudar a absorber el sonido.
  • Tomar medidas para reducir el ruido ambiental cerrando las puertas o ventanas cuando haya ruido afuera, sustituyendo las luces zumbantes, apagando el equipo que no se esté utilizando y limitando los anuncios fuertes por altavoz.
  • Planear zonas sin ruido o actividades simultáneas con algunas tareas que incluyan mucho sonido y algunas no, para que disminuya el ruido general.
  • Evitar pararse en frente de ventanas resplandecientes cuando uno se esté dirigiendo a la clase porque es difícil ver el rostro de la persona que habla. Hablar a un ritmo normal y no enfatizar demasiado las palabras o gritar. Además, señalar al niño que esté hablando para que sea claro quién está hablando en la clase.
  • Permitir un tiempo adicional para contestar o utilizar preguntas abiertas para alentar a los niños a utilizar más lenguaje.
  • Proveer tanto indicaciones auditivas como visuales para cambiar actividades o dar instrucciones (por ejemplo, el son de un tambor o un destello de luz).

 En este folleto les ofrecemos muchas sugerencias y preguntas como orientación mientras ustedes y su pequeño se preparan para comenzar la escuela preescolar. Pueden optar por concentrarse en los ejemplos de sólo un área o elegir una idea de cada sección. Decidan qué es más apropiado para su situación. Pueden utilizar estos ejemplos pero luego crear una lista diferente de prioridades. Recuerden, ustedes son los que entienden más a su niño, y los que conocen sus necesidades y habilidades. Podrán ver cómo se satisfacen sus necesidades y cómo se fortalecen sus habilidades en la escuela preescolar. ¡Juntos, ustedes y el maestro, pueden ayudar a que su hijito tenga comience la escuela exitosamente!

Las primeras palabras para los padres que aprendan sobre pérdida auditiva

Esta es una breve lista de palabras iniciales para padres de niños a los que se haya diagnosticado recientemente una pérdida auditiva. Se ha diseñado con el propósito de que sea una lista simple, no completa.

Muchos otros términos han sido incluidos en publicaciones, explicados en el Internet o definidos en profundidad en diccionarios. El uso puede variar de país en país y hasta dentro de las diferentes comunidades en un país. Para entender estas nuevas palabras y empezar a utilizar este vocabulario desconocido, los padres deberán preguntar continuamente sobre el significado y uso correcto de los términos.

Los padres desean que a sus hijos se les perciba por lo que pueden hacer, por quiénes son y por las maravillosas personas en las se convertirán. A los niños no se les define por su audición. Las familias desean obtener todo lo necesario para que sus niños con pérdida auditiva sean exitosos. Los padres pueden comenzar a ayudar a sus niños informándose sobre las palabras utilizadas en informes, reuniones y citas. Si entienden el significado de los términos, harán mejores preguntas y tomarán decisiones con conocimiento.

Amplificación: aumento del volumen del sonido o auxiliares auditivos que cambian los niveles de sonido.

Articulación: producción de sonidos del habla.

ASL (American Sign Language/Lenguaje de señas estadounidense): lenguaje completo utilizado por muchos norteamericanos con pérdida auditiva, con su propia gramática y orden de oraciones diferentes del inglés. Los significados se transmiten con formas de la mano, movimientos de los dedos, las manos y el cuerpo así como expresiones faciales. El lenguaje de señas de cada país es diferente y no existe un lenguaje universal de señas.

Audición: sentido de la audición o acto de escuchar.

Audición biaural: audición con ambos oídos.

Audición residual: la cantidad medible de audición restante que una persona con una pérdida auditiva tiene sin el uso de un auxiliar auditivo.

Audífono: un auxiliar electrónico que amplifica el sonido.

Audiograma: gráfico que indica las respuestas de una persona a los sonidos durante una prueba auditiva.

Audiólogo: un especialista en audición y equilibrio que realiza evaluaciones, diagnóstico y selección, y adaptación de auxiliares auditivos.

Audiometría con reforzamiento visual: una técnica en pruebas auditivas en las que se utilizan objetos que se iluminan o se mueven cuando una persona responde a un sonido.

Audiometría de juego condicionado: una técnica para una prueba auditiva en que los niños utilizan juguetes para responder a un sonido.

Audiometría por observación de comportamiento: prueba auditiva que documenta respuestas observables al sonido tales como expresiones faciales, fruncido de las cejas y movimiento de los ojos.

Balbuceo: típica etapa de desarrollo previo al lenguaje en que un niño imita el ritmo, inflexión, intensidad y calidad de la lengua de su familia.

Bananograma (representación del habla en forma de plátano): área de un audiograma que indica dónde ocurren los sonidos del lenguaje hablado a un nivel promedio de conversación.

Bilingüismo: dominio de dos lenguas.

Cóclea: oído interno que contiene el órgano del sentido de la audición.

Comunicación prelingüística: vocalizaciones y gestos utilizados antes de que un bebé desarrolle el lenguaje.

Comunicación total: uso de múltiples métodos para comunicarse, pero se define principalmente como el uso conjunto del habla y las señas.

Consonantes: sonido en el lenguaje hablado que se forma deteniendo la corriente de aire a través de la boca. En inglés, son todas las letras excepto la /a/, /e/, /i/, /o/ y /u/.

Decibel: una unidad de volumen de sonido (vea Intensidad).

Discriminación: capacidad para distinguir entre diferentes sonidos.

Duración, intensidad y tono: modelos o ritmo en el lenguaje hablado que se expresa en duración (larga y corta), intensidad (fuerte y suave) y tono (alto y bajo).

Edad auditiva: extensión de tiempo generalmente medido en meses o años durante el cual un niño ha utilizado y se ha beneficiado constantemente de un auxiliar auditivo.

Emisiones otoacústicas: una prueba que mide las respuestas de las células externas de la cóclea.

Enfoques combinados: uso de más de un lenguaje o método para alentar el desarrollo de la comunicación.

Especialistas en audición y lenguaje hablado, certificados en terapia auditivo-verbal: Los especialistas en audición y lenguaje hablado incluyen a terapeutas y educadores auditivo-verbales certificados, y profesionales capacitados en instrucción de padres para que ayuden a que sus hijos utilicen la audición a fin de que desarrollen el lenguaje hablado.

Frecuencia: el tono de los sonidos, medido en Hertz (HZ). La mayoría de los sonidos del habla caen dentro de la gama de 250 (tono bajo) a 4000 (tono alto) Hz.

Ganancia: medida de sonido aumentada por un auxiliar auditivo.

Habla: articulación de palabras que expresan pensamientos y sentimientos a través del lenguaje hablado.

Hertz: (vea Frecuencia).

Implante coclear (IC): un auxiliar implantado en el oído interno que proporciona estimulación eléctrica al nervio auditivo que el cerebro percibe como audición.

Intensidad (volumen): una medida de sonido en decibeles (dB) utilizada para categorizar una pérdida auditiva como leve, moderada, severa o profunda en grado.

Lenguaje: compartir ideas, experiencias y emociones con un sistema de comunicación formal del habla, señas o escritura.

Lenguaje de señas: sistema formal de formas, posiciones y movimientos de la mano, y expresiones faciales y movimientos del cuerpo utilizados para transmitir significados en un lenguaje completo con su propia sintaxis y estructura de oraciones.

Lenguaje expresivo: transmite sentimientos, ideas y experiencias a otros a través de un sistema de comunicación formal.

Lenguaje receptivo: comprensión de los sentimientos, ideas y experiencias transmitidas a través de la comunicación formal de otros.

Localización: capacidad de notar la dirección de un sonido.

Maternés: hablar a bebés en una voz melódica que padres de todo el mundo llevan a cabo en sus propias lenguas.

Medición real en el oído: un pequeño micrófono en el canal auditivo que proporciona información para programar audífonos y verificar los niveles de amplificación.

Molde para el oído: pequeña parte de un auxiliar de audición insertado en el oído externo que ayuda a mantener el auxiliar en su lugar y/o transmitir sonidos.

Nervio auditivo: el nervio octavo par craneal que traslada el sonido de la cóclea al cerebro.

Neuropatía auditiva (disincronía): problemas auditivos caracterizados por la incapacidad del nervio auditivo para transmitir sonido claramente al cerebro.

Oído externo: la aurícula o pabellón auricular (la parte del oído en la parte externa de la cabeza) y el canal auditivo.

Oído interno: la cóclea (órgano de la audición) y canales semicirculares (los órganos del equilibrio).

Oído medio: el tímpano y el espacio lleno de aire que contiene tres huesos pequeños (los huesillos) que transmiten vibraciones de sonido al oído interno.

Otólogo/neurotólogo: un médico especializado en oído.

Otorinolaringólogo: un médico que se especializa en garganta, nariz y oído.

Palabra complementada: un sistema de ocho formas de la mano y cuatro posiciones de la mano utilizadas para hacer que el lenguaje sea visible en cualquier lenguaje hablado.

Pérdida auditiva bilateral: pérdida auditiva que ocurre en ambos oídos.

Pérdida auditiva conductiva: ocurre en el oído externo o medio, es frecuentemente transitoria y puede corregirse médica o quirúrgicamente.

Pérdida auditiva neurosensorial: una pérdida auditiva permanente como consecuencia de problemas en la cóclea y/o nervio auditivo.

Pérdida auditiva unilateral: pérdida auditiva sólo en un oído.

Pérdida mixta: combinación de pérdida neurosensorial y conductiva.

Potenciales evocados auditivos: una prueba utilizada para medir cómo responden al sonido el nervio auditivo y el tallo cerebral.

Pragmatismo: Uso de comportamientos apropiados de comunicación social y verbal.

Prueba auditiva por vía ósea: medición de la audición a través de un pequeño vibrador sobre el cráneo que estimula el oído interno (cóclea).

Prueba de campo libre: uso de altavoces para presentar señales para pruebas con o sin auxiliares auditivos.

Prueba de conducción aérea: evaluación auditiva utilizando auriculares o audífonos de inserción.

Retroalimentación: sonido de silbido causado por la amplificación cuando un objeto está demasiado cerca del micrófono del audífono o cuando el molde para el oído no está totalmente insertado, no se ajusta bien o está dañado.

Semántica: significados de las palabras.

Sistema de frecuencia modulada: auxiliar inalámbrico que permite que una persona hable dentro de un micrófono y que se envíe la señal al audífono o implante coclear de una persona

Sistema vestibular: órgano del equilibrio ubicado al lado de la cóclea.

Sistemas de señas: métodos de comunicación que frecuentemente incluyen partes de un lenguaje de señas formal.

El inglés codificado manualmente y el inglés de señas Pidgin utilizan una combinación de señas del lenguaje estadounidense de señas y gramática inglesa. El lenguaje de señas para bebés incluye señas para las palabras iniciales.

Terapeuta del habla y el lenguaje: un profesional de atención de la salud que proporciona terapia del habla y el lenguaje o ayuda a resolver problemas de comunicación.

Terapia auditivo-verbal: intervención que enfatiza la orientación de los padres para enseñar a sus hijos a escuchar, entender el lenguaje hablado y hablar.

Tímpano: membrana timpánica que separa el oído externo del oído medio.

Timpanometría: una prueba que mide el estado del oído medio, la movilidad del tímpano, el movimiento de los huesos del oído medio y la presión del oído medio.

Umbral: el sonido más suave que puede oír una persona.

Vocales: sonidos del habla producidos por la respiración de una boca abierta, incluyendo: a/, e/, i/, o/, u.

 Las palabras que se utilizan comúnmente en inglés en los Estados Unidos cuando se identifica a un niño incluyen hearing loss, deaf, hard of hearing, Deaf y hearing impaired. No existe una definición estándar para cada una. Cuando la palabra Deaf se escribe con letra mayúscula, se indica el grupo cultural que comparte los valores y el lenguaje (lenguaje estadounidense de señas, ASL, por sus siglas en inglés) de la comunidad de personas con pérdida auditiva. Los profesionales de la salud pueden utilizar términos para las causas o la cantidad de pérdida auditiva. El personal de educación o intervención puede utilizar palabras relacionadas a candidato para los servicios. Las personas pueden describirse con el mismo término pero tienen maneras muy diferentes de oír y comunicarse además de diversas preferencias personales sobre qué palabras creen que son aceptables.

Los padres pueden preguntar a otras familias, a personas con una pérdida auditiva o hipoacusia, y a profesionales que trabajen con su familia, qué palabras son apropiadas y respetuosas. Estas palabras variarán en diferentes países. A veces, a las personas se las puede describir como personas que utilizan un audífono, implante coclear o auxiliar de audición. Las palabras son poderosas y deben elegirse cuidadosamente, pero las etiquetas proporcionan información limitada. A los niños se los puede describir mejor por las maravillosas habilidades que están aprendiendo y los hermosos nombres personales que sus familias les han dado. ¡Cuando los padres se conviertan en defensores de sus hijos, descubrirán las palabras!

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