Preguntas sobre el énfasis acústico

¿Qué es el énfasis acústico?

El énfasis acústico es una técnica utilizada para aumentar la conciencia de sonidos específicos del habla. Un sonido o un sonido en una palabra o frase puede destacarse cuando se enfatiza levemente. Esta técnica puede utilizarse en cualquier lenguaje hablado en todo el mundo.

Los niños con una pérdida auditiva que estén aprendiendo audición y lenguaje hablado pueden beneficiarse de este método para ciertas palabras o sonidos del habla.

El énfasis acústico puede utilizarse en cualquier etapa auditiva para atraer la atención del niño a un sonido o palabra. El énfasis en sonidos específicos puede mejorar la conciencia auditiva y la producción del habla de su niño. Ustedes han estado utilizando esta estrategia toda su vida. Por ejemplo, en una _ esta con música fuerte y conversaciones en voz alta, se presentan y dicen, “Me llamo Stacey”. La persona responde, “Hola Tracey”. Ustedes responden, “No Tracey, me llamo Ssssstacey”. Entonces, la persona dice, “Oh, hola Stacey”.

Al acentuar la duración del sonido /s/, proporcionaron información acústica específica para diferenciar entre los nombres Stacey y Tracey. En esta situación, el énfasis en la /s/ ayudó a identificar la palabra “Stacey”.

¿Por qué debemos utilizar el énfasis acústico?

Como ustedes son los que más conversan con su niño, pueden mejorar sus habilidades auditivas y del habla a través de interacciones naturales. Si el maestro o terapeuta de su hijito está utilizando el énfasis acústico con él, pueden aplicar la técnica en las experiencias cotidianas. Pueden utilizar el énfasis acústico para ayudarlo a:

• mejorar las habilidades auditivas

• oír la diferencia entre los sonidos del habla

• tomar conciencia de los errores del habla

• fortalecer las habilidades del habla

• desarrollar la duración, intensidad y tono

¿Cómo podemos utilizar el énfasis acústico?

Primero, digan la palabra de la manera típica para darle la oportunidad a su niño de oírla normalmente. Luego, utilicen la palabra nuevamente ya sea en una oración o sola. Acérquese a su oído, audífono o implante coclear, y enfaticen levemente la palabra o sonido. Esto puede atraer la atención auditiva de su hijo al sonido. Algunos ejemplos incluyen: cuando su niño esté trabajando en un sonido específico, ustedes pueden enfatizarlo como un sonido inicial del habla diciendo yyyyyogur si le están enseñando la “y” cuando su bebé esté aprendiendo uno de los sonidos sin voz, ustedes pueden susurrarle para que le sea más claro “_ t-ira”, si le están enseñando la “t” cuando su niño esté aprendiendo DIT (duración, intensidad, tono), ustedes pueden mejorar su percepción de los sonidos dentro de las palabras o frases diciendo buenos DÍ-as o AAA-bre si le están enseñando el tono2 ©2010 JOHN TRACY CLINIC • 800-522-4582 •

Para evitar que su hijo desarrolle modelos del habla no naturales, pueden utilizar:

• pronunciación típica del sonido del habla sin exageración

• expresiones faciales naturales y/o movimientos de la boca

• un tono normal o voz suave

• modelos de lenguaje (oración) normal

¿Dónde debemos utilizar el énfasis acústico?

Esta técnica puede realizarse en cualquier lugar pero será más útil en situaciones en las que su niño pueda escuchar y esté interesado en lo que le estén diciendo. Debe utilizarse cuando se concentren en una palabra o frase, pero no en todas las conversaciones. Sigan el ejemplo de su hijo, enfatizando una palabra que él haya intentado utilizar o cuando la palabra sea parte de un tema sobre el cual él quiera hablar con ustedes.

¿Cuándo nos daremos cuenta que el énfasis acústico está dando buenos resultados?

Es posible que no puedan darse cuenta inmediatamente si esta técnica ha sido útil para su niño. Con el tiempo verán si sus habilidades auditivas están mejorando. Cuando él repita correctamente el sonido en que se concentren, su progreso indicará que el énfasis está dando buenos resultados. Los niños aprenden el lenguaje de sus familias. Las conversaciones que son frecuentes y divertidas también pueden alentar el aprendizaje del habla. Las familias pueden utilizar estrategias del habla durante el día para fortalecer las habilidades auditivas del niño. Los padres pueden elegir qué métodos utilizar, cuándo y por qué.

El énfasis acústico es fácil y eficaz. Pruébenlo y vean cómo éste puede ayudar a mejorar la audición y el lenguaje hablado de su hijo.

Pausa intencionada

La pausa es una de las técnicas utilizadas en el aprendizaje del lenguaje hablado para niños con una pérdida auditiva. Puede utilizarse inicialmente para alentar la respuesta a los sonidos, luego para desarrollar el lenguaje y más adelante para resolver problemas. Hacer una pausa implica esperar para ver si su hijo responde antes de instarlo a que lo haga o ejemplificar la respuesta esperada. Una vez que él esté utilizando sus dispositivos de audición durante todas las horas en que esté despierto, hacer una pausa puede darle las oportunidades adecuadas a su desarrollo para que demuestre lo que observa y entiende.

Pausa para obtener una respuesta a los sonidos

Un enfoque de lenguaje hablado comienza con el desarrollo de la conciencia del sonido y el fortalecimiento de las habilidades auditivas del niño. Luego, los padres pueden utilizar la pausa para alentar las respuestas auditivas de su hijo.

Si ustedes han señalado constantemente un sonido tal como un teléfono que suena, empiecen a esperar a después de que suene. ¿Puede oír su niño el sonido y luego localizar la fuente del sonido? Si él necesita ayuda después de

3-6 segundos, muéstrenle la fuente del sonido para que pueda relacionar el sonido con el objeto.

Pausa para obtener lenguaje receptivo (el lenguaje que su niño entiende)

Cuando un niño ya tiene mucha práctica escuchando sonidos y palabras, se le deben dar razones para responder al lenguaje hablado de una manera significativa. Pueden rodear a su pequeño con lenguaje narrándole actividades, conversando mientras juega, describiendo las rutinas diarias, leyendo, cantando y hablando constantemente.

Para permitir que su niño demuestre lo que oye y entiende, pueden decir algo sin gesticular, tal como “Tu mochila está abierta”. Esto proporciona sólo información auditiva. Esperen 3 o más segundos a _ n de que su hijo tenga tiempo para procesar lo que le dijeron. Si él no mira su mochila, agreguen información visual señalando y diciendo: “Mira tu mochila. Está abierta”. Ya sea que responda sólo al estímulo auditivo o tanto al auditivo como el visual, después de que mire la mochila pueden ampliar lo que dijeron y hablar de lo que se pone en la mochila o lo que sucederá si él no la cierra.

Pausa para obtener lenguaje expresivo (el lenguaje que su hijo utiliza)

Una vez que su niño posea las habilidades del lenguaje hablado receptivo, el objetivo es que utilice la voz. La técnica de la pausa puede utilizarse para enseñarle las primeras habilidades conversacionales y la toma de turnos. Si su pequeño es un oyente relativamente

“nuevo”, la pausa puede utilizarse para alentar la vocalización durante el juego. Cuando jueguen a la pelota, pueden decir: “Uno, dos, tres…¡YA!” antes de hacer rodar la pelota. Al principio, simplemente jueguen y dejen que su niño oiga sus voces una y otra vez. Luego, empiecen a hacer una pausa después de decir la palabra “tres”, antes de darle nuevamente la pelota. Esperen de 3 a 5 segundos para ver si su hijo vocaliza o digan “¡YA!” para indicar su deseo de devolver la pelota. Cuando hagan una pausa, él puede utilizar la oportunidad para gesticular, vocalizar o verbalizar. Una vez que su niño esté diciendo las mismas palabras, pueden ofrecerle opciones sacando dos objetos y haciendo una pregunta. Primero, sin señalar, pregúntenle: “¿Quieres la bicicleta o el vagón?” y esperen. Si él señala lo que eligió o intenta nombrar un objeto, proporciónenle el lenguaje. “Bicicleta. Quieres pedalear la bicicleta”. El uso de la pausa puede utilizarse frecuentemente mientras aumenta el lenguaje hablado de su pequeño para alentarlo a utilizar más palabras. Pueden empezar una oración y luego hacer una pausa para que él agregue algunas de las palabras. Por ejemplo, pueden decir: “Tengo algunas…” y esperar a que diga: “galletas dulces”.

Pausa para resolver problemas

Las habilidades auditivas, del lenguaje y el habla mejoran con el tiempo. No es conveniente que frustren a su niño pero es necesario que le proporcionen oportunidades para demostrar sus habilidades espontáneas del lenguaje y de razonamiento. Pueden decir: “Podríamos preparar un budín para el almuerzo. ¿Qué necesitamos?” Esperen para ver si su hijo menciona algún utensilio o ingrediente. Si él menciona la leche o un tazón, aliéntenlo a que les diga cómo prepararlo. Si no contesta, proporcionen más información. “Voy a tomar la caja de budín. ¿Qué puedes tomar tú?” Respeten el ritmo de su niño y dejen que lidere. La pausa puede utilizarse para diferentes niveles de audición, lenguaje y habla. Trabajen estrechamente con los prestadores de servicios de su niño para identificar cuándo será útil utilizar este método para obtener más respuestas de él. La pausa debe realizarse con un propósito y pacientemente. Además, hagan una pausa para deleitarse con todo el progreso que está logrando su pequeño.

Habla y lenguaje hablado

Su familia ha elegido el lenguaje hablado para trabajar con su niño con pérdida auditiva.

Los profesionales siempre hablan sobre los términos habla y lenguaje. ¿No son lo mismo? No exactamente. Aunque están muy relacionados, el habla y el lenguaje no significan lo mismo. Los padres que conocen las diferencias de esos términos pueden reconocer lo que un terapeuta o maestro pueden estar enfatizando en sus clases. Si los padres son conscientes de los componentes del habla y el lenguaje, pueden describir más detalladamente lo que los niños han logrado y lo que les resulta difícil. La familia entera puede aprender la diferencia entre el habla y el lenguaje y animar el progreso del niño.

Las habilidades auditivas forman la base para el desarrollo del lenguaje hablado. Para un niño con pérdida auditiva, usar un auxiliar auditivo (audífono o implante coclear) contribuye al desarrollo habla o el lenguaje hablado. Al usar el auxiliar durante todas las horas que están despiertos, los niños tienen múltiples oportunidades para aprender a escuchar.

El habla es el medio verbal de comunicación. El habla consiste en sonidos (fonemas) específicos para cada lenguaje. Existen componentes del habla que realzan el signi_ cado de los mensajes. El habla incluye:

Articulación: la producción de sonidos para la comunicación

• Cuando su niño empiece a desarrollar las habilidades del habla, producirá sonidos reflexivos tales como llanto o balbuceo. Los bebés comienzan a balbucear para su propio placer y más adelante para atraer la atención de los oyentes. Al tener experiencia para escuchar, los niños comienzan a utilizar vocales, consonantes, combinaciones de sonidos y una jerga que parece ser palabras y oraciones. Finalmente, los sonidos del habla se convierten en palabras cuando el niño desarrolla el lenguaje hablado.

Voz: las habilidades de control de la respiración y la calidad, tono e intensidad de la voz

• Para decir largas series de palabras utilizando una respiración sostenida se requiere control de la respiración a fi n de lograr una voz que suene natural. Otros aspectos tales como el tono (tonos altos versus bajos), calidad de la voz (ronquera, tensión vocal, nasalidad), y la intensidad (suave o fuerte) contribuyen a un habla clara.

Fluidez: el fluir o facilidad del habla de una persona

• Hablar con soltura requiere experiencia para usar una variedad de sonidos. Cuando aumente su habilidad y confianza, el niño hablará con más fluidez.

Escuchen el habla de su niño. Hagan una lista detallada de:

• Vocales, consonantes y las combinaciones que su niño está usando

• Sus preocupaciones sobre el tono, la calidad, intensidad y fluidez de la voz de su niño

• Preguntas que ustedes tienen para el audiólogo, maestra, terapeuta del habla o LSLS/AVT*

El lenguaje es un sistema compartido socialmente para representar pensamientos e ideas. Los términos lenguaje receptivo y expresivo se refieren a lo que un niño entiende y dice. Cada lenguaje es único, complejo y tiene componentes específicos. Las reglas para producir y entender oraciones en lenguajes hablados específicos se aprenden tempranamente de una extensa experiencia auditiva. Los componentes del lenguaje hablado incluyen:

Forma: conectando y ordenando símbolos o sonidos

• Orden y combinación de palabras para formar oraciones (sintaxis)

» El uso de oraciones completas con los niños les permite oír las estructuras y el orden de las palabras utilizadas en el lenguaje. “Pongamos tu media roja en este pie ahora” proporciona más modelo de lenguaje que simplemente decir “medias”.

• Organización de las unidades más pequeñas de palabras (morfología)

» Enseñarle a su niño diferentes maneras de utilizar palabras ayuda a aumentar el vocabulario.

Se pueden cambiar las palabras agregando morfemas (la unidad más pequeña de signifi cado): contento puede convertirse en más contento, el más contento o descontento.

• Sonidos y modelos de sonido (fonología)

» La combinación de sonidos para formar palabras aumenta a la audición de su hijo; /p/, /a/, /n/ = pan. Los niños balbucearán en las primeras etapas del desarrollo del lenguaje, luego imitarán lo que oigan y más adelante unirán diferentes sonidos así que “pa” se convierte en “pan”.

Contenido: el contenido de lo que se dice

• Significado de las palabras y combinaciones de palabras (semántica)

» La creación de situaciones para la utilización de lenguaje significativo ayuda a desarrollar el vocabulario receptivo y expresivo de un niño. Los niños utilizarán primero palabras de sus rutinas: “agua”, “jugo” y “mami”, y más adelante hablarán sobre lo que podría suceder si el león se escapara del zoológico. El lenguaje se desarrolla de lo concreto a lo abstracto mientras continúa el desarrollo cognitivo del niño.

Uso: la capacidad de utilizar el lenguaje apropiadamente en una variedad de situaciones

• Aspectos sociales del lenguaje que varían dependiendo del contexto (pragmática)

» Transmitir las palabras de cierta manera puede ser más significativo que los términos reales utilizados. A través del lenguaje corporal, la expresión facial y hasta el humor, un niño puede indicar que reconoce los cambios de situación. Un niño podría sonreír diciendo “por favor, pase a nuestra casa” a un visitante y simplemente decir “entra ahora” a un hermano.

Escuchen el lenguaje de su niño. Hagan una lista de ejemplos específicos:

• Palabras, frases y oraciones que su niño está diciendo

• Sus preguntas acerca de la comprensión y el uso de las palabras de su niño (pragmática)

• Rutinas diarias cuando ustedes pueden conversar con su niño para fomentar lenguaje

Cuando un padre lee un cuento sobre un viaje en autobús, esto es lenguaje. Cuando se usan vocalizaciones en el cuento para imitar el ruido del autobús, esto es trabajar con el habla con intención. Cuando un padre y su niño hablan del autobús y los ruidos que hace, esto es combinar el aprendizaje del habla y el lenguaje. En el lenguaje hablando, el objetivo es que su niño desarrolle habilidades del lenguaje sólidas y hable inteligiblemente. Crear oportunidades para que él utilice lenguaje hablado de maneras significativas. Hablen, canten, disfruten de las conversaciones y diviértanse todo el día.

*LSLS/AVT Especialista en Audición y Lenguaje Oral/Terapeuta Auditiva-Verbal por sus siglas en inglés.